Año 2024: urge adoptar medidas audaces y tecnológicas en la eficiencia hídrica

El uso sostenible del agua, está adquiriendo cada vez mayor importancia. En un escenario caracterizado por su escasez, su contaminación, la gestión sostenible y el cambio climático, entre otros, la eficiencia hídrica se convierte en un tema crítico para la sostenibilidad y la supervivencia.

Precisamente, el cambio climático es uno de los elementos más “desestabilizadores”; un cambio climático que se manifiesta a través de eventos extremos cada vez más frecuentes a nivel global. En este sentido, los datos del informeRetrato global de la sequía”, aportado por la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD) evidencian que la sequía se trata de “una emergencia sin precedentes”, que afecta a todas las regiones.

Las empresas tecnológicas del sector llevan años buscando implementar soluciones que permitan incrementar la eficiencia hídrica y satisfacer, así, las necesidades actuales y futuras de las personas y el medio ambiente. En relación a esto, Géraud de Saint-Exupéry, Europe Comercial Leader de Xylem, señalaba recientemente “la necesidad crítica de integrar la eficiencia hídrica, las tecnologías inteligentes de gestión del agua y unas políticas de conservación sólidas como vía para garantizar un futuro hídrico sostenible y resiliente”.

Por tanto, en 2024, el sector del agua se enfrenta a una presión sin precedentes para adoptar medidas audaces y revolucionarias. A continuación, se analizan cinco claves que están definiendo la eficiencia hídrica en este año crucial.

1. Tecnología inteligente: la revolución digital del agua

En el contexto actual la gestión eficiente del agua se ha convertido en una prioridad global. La tecnología desempeña un papel crucial ofreciendo soluciones innovadoras para mejorar la eficiencia hídrica en diversas áreas.

Uno de los principales avances tecnológicos del sector del agua reside en la implementación de sistemas de monitorización y control en tiempo real. A través de sensores, medidores y sistemas de telemetría, se pueden recopilar datos precisos sobre el control, la calidad y la disponibilidad del agua, lo que facilita la toma de decisiones y optimiza los procesos operativos.

Por su parte, Chema Nebot, Vice President EMEA-APAC-BRASIL de Idrica señala qe las utilities “juegan un papel fundamental para alcanzar esta eficiencia hídrica”. Para el directivo de Idrica, la adopción de tecnologías “es un elemento dinamizador de la gestión del agua permitiendo, además, reducir la huella hídrica, energética y de carbono. La incorporación progresiva de gestión inteligente de activos, de Gemelos Digitales, de Smart metering con Internet of Things (IoT), o de sistemas de información geográfica (SIG) que permiten establecer la localización óptima de las tuberías y las conexiones entre ellas, está permitiendo a las operadoras alcanzar una gestión del ciclo integral del agua mucho más inteligente”. Un buen ejemplo de ello es la operadora Global Omnium, cuyo proceso de digitalización es un caso de estudio en el sector.

2. Agricultura sostenible: redefiniendo el uso del agua en la producción de alimentos

En 2024, la agricultura está adoptando prácticas más sostenibles para optimizar el uso del agua. Tal y como señalaba la FAO en 2023 con motivo de la Conferencia celebrada en Roma, “el uso del agua para riego desempeña un papel clave en el aumento del rendimiento de los cultivos y la producción agrícola”, por lo que uno de los objetivos de dicha organización es, precisamente, “aumentar y mantener la eficiencia hídrica tanto en agroecosistemas de secano como de regadío”.

La tecnología de riego inteligente, la agricultura de precisión y la utilización de cultivos más resistentes al estrés hídrico son estrategias clave. Además, se están fomentando las prácticas de gestión del suelo que mejoran la retención de agua, reduciendo la escorrentía y la erosión. Para Begoña Tarrazona, técnico especialista en riego en Idrica, “la agricultura es un sector clave en el que es imprescindible la eficiencia hídrica ya que supone el 70% del agua que se consume en el mundo; por ello, debemos trabajar en aras de una agricultura sostenible en la que la combinación de conocimiento local, tecnología, e investigación y desarrollo es fundamental”.

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3. Reutilización y reciclaje: cerrando el ciclo del agua

La reutilización y reciclaje del agua son componentes vitales en la búsqueda de una mayor eficiencia hídrica en el sector del agua. Con la creciente presión sobre los recursos hídricos debido al crecimiento poblacional, la urbanización y el cambio climático, es imperativo adoptar estrategias que maximicen el uso de este recurso limitado.

Para Giorgio Sabbatini, Vice President Europe South & West and AWS at Xylem, es importante distinguir ambas. “La reutilización del agua implica el tratamiento y la utilización de aguas residuales tratadas para diversos fines, como el riego agrícola, la recarga de acuíferos, el abastecimiento industrial y el riego urbano”. En este sentido, el uso de sistemas como la ósmosis inversa y la desinfección avanzada garantiza la seguridad del suministro de agua para usos no potables. Por otro lado, el reciclaje del agua se centra en la recuperación y reutilización de agua dentro de un mismo proceso o sistema.

4. Conciencia ciudadana: el papel fundamental de la educación y la participación

En el centro de la eficiencia hídrica está la conciencia ciudadana. La educación sobre el uso responsable del agua y la participación activa de la comunidad son claves para lograr una gestión sostenible. Iniciativas comunitarias, programas educativos y campañas de sensibilización están surgiendo para fomentar el respeto por el agua como recurso limitado.

5. Colaboración y alianzas estratégicas

El cambio climático está afectando la disponibilidad y distribución del agua. En 2024, el sector del agua está adoptando estrategias de adaptación y resiliencia climática. Esto incluye la gestión integrada de recursos hídricos, la construcción de infraestructuras más robustas y la diversificación de fuentes de agua para garantizar el suministro incluso en condiciones climáticas extremas.

En un mundo interconectado, la colaboración se ha vuelto fundamental. Las empresas del sector del agua están formando alianzas estratégicas con organizaciones gubernamentales, ONG, instituciones académicas y otras empresas para abordar los desafíos hídricos de manera conjunta. Tal y como señaló Naciones Unidas en el Informe Mundial sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos 2023, titulado “Alianzas y Cooperación”, “la creación de alianzas y la mejora de la cooperación en todas las dimensiones del desarrollo sostenible son esenciales para acelerar el progreso hacia el logro de todas las metas del ODS 6 y garantizar los derechos humanos al agua y al saneamiento”.

Estas colaboraciones no solo fomentan el intercambio de conocimientos y recursos, sino que también amplifican el impacto de las iniciativas de eficiencia hídrica a través de un enfoque coordinado y multifacético.

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